El Fondo de Salud también acompaña a las familias de nuestros afiliados
El Fondo de Salud también acompaña a las familias de nuestros afiliados
Cuando Diana Guichón vio por primera vez el concepto “Fondo de Salud” en el recibo de la pensión que percibe de la Caja PREVER, se hizo una pregunta que probablemente muchos afiliados y familiares también se hayan hecho alguna vez: “¿Qué será esto?”.
Su marido, afiliado de la Caja PREVER, había fallecido y Diana comenzó a percibir una pensión. Ella es docente y vive en Concordia junto a sus dos hijas de 9 y 15 años. En ese momento, ambas ya habían comenzado un tratamiento de ortodoncia de manera particular.
Fue entonces cuando decidió investigar qué era ese concepto que figuraba en su recibo y descubrió que el Fondo de Salud contemplaba, entre sus prestaciones, la posibilidad de acceder a un reintegro por tratamientos de ortodoncia.
“Me enteré de la existencia del Fondo de Salud porque noté que figuraba en el recibo de la pensión de mi marido. Dije: ¿qué será esto? Entonces investigué en la página web de qué se trataba, su cobertura y vi que figuraba Ortodoncia”, cuenta Diana.
A partir de allí, se comunicó con la Caja PREVER a través de WhatsApp. Desde la institución le indicaron la documentación necesaria y le enviaron las planillas que debía completar la odontóloga. Diana presentó las facturas correspondientes a los gastos que ya había realizado y completó los demás requisitos.
“Me asombró lo rápido que fue el trámite desde que envié todos los papeles. En 30 días lo habían aprobado. Me hicieron el reintegro de parte del tratamiento individual de cada una de mis hijas”, relata.
Para Diana, el acompañamiento significó mucho más que un trámite administrativo. El tratamiento de sus hijas era un gasto que debía afrontar y que, además, no estaba contemplado por su obra social.
“Tenemos obra social, pero no cubría nada del tratamiento de ortodoncia. Para mí fue algo increíble que el Fondo de Salud me lo haya cubierto. Me sirvió un montón, porque el tratamiento todavía continúa”, expresa.
La experiencia también le permitió descubrir algo que hasta ese momento desconocía: los aportes realizados a la Caja PREVER y, en particular, al Fondo de Salud, no representan un beneficio destinado exclusivamente al afiliado titular. Su alcance contempla también al grupo familiar primario, de acuerdo con las condiciones y prestaciones establecidas.
“Nunca habíamos utilizado el Fondo de Salud. Hasta el momento, la ortodoncia es lo único que usamos. Mi marido aportaba, pero no conocía los beneficios de lo que estaba pagando, ni las prestaciones disponibles”, reconoce Diana.
Su testimonio pone en primer plano una cuestión importante: conocer los beneficios permite aprovecharlos. En su caso, la información que encontró en la página web y el asesoramiento recibido a través de los canales de atención de la Caja PREVER hicieron posible que pudiera gestionar el reintegro para sus dos hijas.
“Me ayudó mucho porque es algo que no tenía en cuenta que podía solicitar”, destaca.
Para Diana, además, todo el proceso tuvo un valor agregado: pudo realizarlo de manera virtual y sin necesidad de trasladarse desde Concordia.
“En todos los trámites que hice con la Caja PREVER, me saco el sombrero con el asesoramiento y la atención. Tanto desde la solicitud de pensión de mi marido, los gastos de sepelio, como en el Fondo de Salud, fue todo de 10. Me solucionaron todo rápido y de manera virtual. Yo soy de Concordia y pude hacer todo por teléfono, no tengo más que agradecer por el servicio que brindan”, sostiene.
Su recomendación para quienes todavía no conocen las prestaciones disponibles es sencilla: informarse y preguntar.
“A los afiliados que no conocen el Fondo de Salud les recomendaría que averigüen, que pregunten, porque desde mi ignorancia yo no sabía que podía utilizarlo”, afirma.
Y agrega una reflexión a partir de su propia experiencia: “Me sorprende que es una suma mínima de aporte para todos los beneficios que tiene. Hay que ingresar a la página, leer, investigar, preguntar. No pensar en que ‘seguramente no cubre nada’, porque a mí me sorprendió para bien”.
Después de haber atravesado el proceso, Diana resume su experiencia con una frase que sintetiza el sentido de este beneficio: “Tuve una experiencia más que positiva y agradecimiento absoluto, porque desde la rapidez del trámite como por facilitarme la información, la amabilidad y eficacia que tienen para contestar vía WhatsApp. Hacen muy fácil todo”.
El caso de Diana y sus hijas invita a mirar el Fondo de Salud desde una perspectiva familiar: es un beneficio que puede acompañar al afiliado y también a quienes forman parte de su grupo familiar primario. Por eso, conocer las prestaciones disponibles, sus requisitos y las condiciones de acceso es el primer paso para saber cuándo y cómo utilizarlas.



