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“Fue de gran ayuda”: el testimonio de una afiliada que recibió los subsidios por nacimiento y maternidad

El nacimiento de un hijo transforma rutinas, prioridades y proyectos. Para quienes trabajan de manera independiente, además, esos primeros meses pueden implicar el desafío de compatibilizar los cuidados y la recuperación con la necesidad de retomar la actividad laboral.

La Maestro Mayor de Obras Pamela Román atravesó ese momento recientemente. Su hijo tiene hoy tres meses y, mientras comienza de a poco a volver a trabajar, recuerda el apoyo que recibió de la Caja PREVER a través de los subsidios por Nacimiento y Maternidad.

Se enteró de la existencia del Subsidio por Maternidad casi de casualidad, mientras realizaba un trámite laboral y encontró una noticia publicada en la página web de la Caja. “Primero consulté por email de qué se trataba y decidí solicitarlo”, cuenta.

El trámite resultó más sencillo de lo que imaginaba. Pamela realizó la solicitud a través de la página web y luego recibió el contacto del equipo de la Caja por WhatsApp para completar algunos datos. “En el transcurso de unos pocos días, ya contaba con el subsidio en una cuenta”, recuerda.

Cuando nació su hijo, Pamela ya tenía pensado solicitar el Subsidio por Nacimiento, pero desconocía que existía además un beneficio específico para acompañar la maternidad. Al conocerlo, decidió presentar ambas solicitudes. “Dije: ‘Voy a probar’”, relata.

La respuesta fue positiva y el acompañamiento también. Según cuenta, la experiencia fue muy buena, no solo por la rapidez del trámite, sino también por la atención recibida. Destaca especialmente la claridad de la información y las facilidades que encontró durante la gestión. 

La ayuda económica pudo destinarse a algunas de las muchas necesidades que aparecen con la llegada de un bebé: un cochecito, una cuna y distintos elementos vinculados a la maternidad. En su caso, también necesitó comprar un extractor de leche y leche de fórmula, entre otros gastos. “Lo utilizamos en todo lo que se necesita cuando nace un bebé. Me sirvió mucho, fue de gran ayuda”, señala.

Para Pamela, el valor del beneficio también estuvo relacionado con el momento particular que estaba atravesando. Como trabajadora independiente, las posibilidades de alejarse de la actividad durante las primeras semanas después del nacimiento son diferentes a las de una persona que cuenta con una licencia laboral paga.

“Contar con un apoyo económico en esos momentos en que, como mujeres, no podemos trabajar durante ese período es de gran importancia”, explica. Su bebé tiene tres meses y ella está retomando progresivamente su actividad, pero reconoce que no esperaba contar con este respaldo.

“A las mujeres que son madres recientes les cuesta mucho volver a trabajar, pero tenemos las exigencias propias del trabajo independiente que no lo tiene un trabajador en relación de dependencia que cuenta con licencia paga. Por eso este subsidio tiene un gran valor”, expresa.

La experiencia de Pamela con la Caja PREVER no comenzó con el nacimiento de su hijo. Hace algunos años que realiza sus aportes y también había recurrido a otro beneficio: un subsidio Reintegrable Automotor, que le permitió cambiar su vehículo.

En aquella oportunidad, también destaca el acompañamiento recibido y la posibilidad de resolver buena parte de las consultas de manera online. “La ayuda y la información que se me brindó fue muy buena. Me asesoraron, no tuve que hacer tantos viajes porque las consultas se resolvían vía online”, cuenta.

Esa experiencia previa hizo que volviera a encontrar en la Caja un espacio de acompañamiento cuando lo necesitó. Incluso reconoce que, al momento de iniciar un trámite, pueden aparecer dudas o temores sobre la documentación requerida. “A veces uno tiene miedo de solicitarlo, de equivocarse con los papeles, pero en este caso me ayudaron mucho”, dice.

Para Pamela, esa posibilidad de recibir una ayuda concreta permite también mirar de otra manera el sentido de los aportes que realiza como afiliada. “Uno confirma que el aporte que hacemos a la Caja PREVER se traduce en esta retribución de ayuda económica”, reflexiona.

Su experiencia la lleva a recomendar el Subsidio Mutual a otros afiliados y afiliadas que puedan encontrarse ante circunstancias similares. “Sin dudas recomiendo el Subsidio Mutual para los afiliados, porque la experiencia que tuve fue muy buena”, afirma.

Y agrega que, como en todo beneficio, es importante cumplir con los requisitos y mantener los aportes al día para poder acceder a estas prestaciones.

El testimonio de Pamela refleja una de las razones por las que el Subsidio Mutual forma parte del sistema de protección de la Caja PREVER: acompañar a sus afiliados y afiliadas también en circunstancias especiales de la vida, cuando una ayuda económica y una gestión cercana pueden marcar una diferencia.

Por consultas puede enviar e-mail a: subsidiomutual@cajaprever.org.ar

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