Ver mejor hoy: cuando los beneficios de la Caja hacen la diferencia
Ver mejor hoy: cuando los beneficios de la Caja hacen la diferencia
Con casi 50 años de afiliación a la Caja, el Agrimensor Julio Suárez es testigo del acompañamiento que la institución puede brindar a lo largo de toda la vida profesional. Sin embargo, su experiencia también deja en evidencia que muchos de los beneficios disponibles hoy siguen siendo poco conocidos por los propios afiliados.
Suárez cuenta que su recorrido en la profesión ha sido extenso y sostenido en el tiempo, pero que recientemente debió atravesar una situación de salud visual que cambió su rutina. “Tenía cataratas. Fui a evaluarme por un glaucoma y en ese diagnóstico me encontraron cataratas en el ojo derecho. Pero para poder tratar el glaucoma me solicitaban primero resolver las cataratas”, explica. Hasta ese momento, su relación con la salud ocular había sido preventiva: controles periódicos y el uso de anteojos para lectura, sin mayores complicaciones.
A pesar de contar con una obra social prepaga, la cobertura no era completa para el tratamiento que necesitaba. “Me cubría la operación, pero solo un determinado porcentaje de los lentes intraoculares”, señala, marcando una dificultad frecuente en este tipo de intervenciones. Fue en ese contexto que apareció una alternativa que hasta entonces desconocía: el Fondo de Salud de la Caja. “No lo conocía, no sabía de su existencia. Me lo recomendó otro profesional cuando le comenté la situación”, recuerda.
A partir de esa recomendación, decidió acercarse para interiorizarse e iniciar el trámite. La experiencia, según relata, fue sumamente positiva. Destaca no solo la rapidez sino también el acompañamiento recibido durante todo el proceso: “Todo el trámite fue diez puntos. Me atendió Carina, que es una genia. Inmediatamente me pidió los papeles que necesitaba y lo tramitó ella misma”. Además, subraya la modalidad de gestión, que resultó cómoda y eficiente: “El proceso fue virtual mediante correo electrónico. Recibí acompañamiento y asesoramiento durante todo el trámite. Fue rápido, ágil, estoy muy conforme”.
La intervención quirúrgica tuvo sus particularidades. “Mientras que otros pacientes salían a los 10 minutos, mi cirugía duró aproximadamente 40 minutos. La catarata era bastante gruesa y estaba arraigada”, comenta. A pesar de ello, el resultado fue favorable: la catarata fue eliminada y su calidad de vida mejoró. Hoy, ya proyecta una nueva operación en el ojo izquierdo y no duda en volver a recurrir al Fondo de Salud para acompañar ese proceso.
Desde su experiencia, Suárez destaca especialmente el alcance del beneficio, que no se limita únicamente al afiliado. “No solo es para afiliados sino que se extiende al grupo familiar primario”, remarca, y pone como ejemplo el caso de su esposa, Liliana Demir, quien también pudo acceder a prestaciones a través de la Caja, como prótesis de rodilla.
Su testimonio también deja una reflexión importante: el desconocimiento que aún existe sobre estos recursos. “Después de utilizarlo, he recomendado el Fondo de Salud a varias personas. Según me comentaron, la mayoría no conoce que cuenta con este beneficio”, advierte. Él mismo reconoce que, antes de esta experiencia, no estaba al tanto de las herramientas disponibles: “Me llegan boletines informativos por email pero no me he detenido a mirarlos”.
La historia de Julio Suárez pone en valor la importancia de informarse y conocer los beneficios que la Caja ofrece en el presente. Más allá de la jubilación futura, existen herramientas concretas que acompañan a los afiliados y a sus familias en momentos clave, brindando soluciones, respaldo y calidad de vida.